Lo habréis visto en decenas de medios. Supuestamente, cuando el Papa muera, el “Camarlengo” (Martínez Somalo) se ocupará de certificar su muerte golpeándole con un pequeño martillo de plata en la frente. Sin embargo, no esta claro que este legendario ritual se vaya a celebrar. Según cuenta John L. Allen en su libro “Conclave”, el arzobispo Piero Marini aseguro en 2003 que ese martillo ni siquiera existe. Martínez Somalo se limitará a repetir tres veces su nombre frente a su lecho (Karol, Karol, Karol) y, si el pontífice no responde, se le dará por muerto.